¿Qué te ha pedido a ti tu duelo?
- mriveroandere2
- 27 nov 2020
- 2 Min. de lectura
En mi duelo sentí que muchas piezas de mi vida que creí tener firmes y bajo cierto control de un momento a otro se descolocaban. Amistades, familia, valores religiosos y espirituales, percepción de la vida y muchas otras cosas más; se mueven sin aviso haciendo que emerja la angustia y la ansiedad como eslabones claves de un miedo al futuro consecuencia de que esa base que te sostenía ahora ya no lo hace.
El mundo parece frenar pero no para todos, solo para mí. Mientras me noto inmóbil todo a mi alrededor se sigue moviendo de la misma manera que antes o incluso más rápido.
Una muerte gestacional es un gran tabú, aún a día de hoy son muchas las personas que no logran acompañarnos, que nos piden recuperar nuestra vida anterior y nos empujan a vivir nuestro duelo a su manera en lugar de a la nuestra.

He vivido dos duelos con diferencia de 4 años, dos duelos distintos pero a la vez muy parecidos. Yo no soy la misma y cada uno tiene su particularidad, pero he llegado a varias reflexiones transitando la muerte de mi tercer hijo que me hace viajar en el tiempo y recordar emociones, sensaciones, y vivencias cuando transite la muerte de mi primer hijo y en realidad en los dos necesitaba lo mismo.
Este duelo me ha pedido intimidad, familia, naturaleza, me ha pedido cueva, cuidar de mi cuerpo, escucharme, me ha pedido escribir, abrazar lo que viene y tener muy en cuenta cada día el cómo me siento y que necesito.

“Yo soy lo más importante en mi vida” un mantra que me repito a diario y que intentó en base a eso tomar mis decisiones.
Transitando mi duelo me he dado cuenta lo vulnerable que nos hace sentir y la necesidad de ir más hacia adentro. Cada vez que me veo o me obligo a estar en el hacer y en el afuera siento que algo no va bien, que no estoy haciendo lo que me pide el cuerpo, la mente y el corazón.
Cuidar del proceso y de nuestras emociones es importante para poder sumergirnos en la oscuridad a la que nos lleva la muerte de nuestro bebé, para que poco a poco y en nuestro tiempo podamos ir percibiendo las luces. Esas luces que nos darán pistas de cuándo estemos listas para empezar a ir hacia afuera.
No podemos ir hacia afuera si no nos dejamos ir hacia adentro, a intentar recolocar esas piezas que se movieron, a dejarnos sentir e integrar nuestra vivencia, a descubrir que aún a pesar de lo que nos ha pasado la vida nos sigue sorprendiendo.
No dejes que nadie te diga cómo vivirlo, solo tú marcas los tiempos y la manera de transitarlo será tan única como lo eres tú.
Gracias por leerme y si quieres compartir ¿qué te ha pedido a ti tu duelo? te leo.
.






Comentarios